Comer
sano: nuestra dieta debe tener un 80% de frutas y verduras.
Cuidado con los lácteos (leche, queso...), carnes rojas y comidas prefabricadas.
Beber agua: no esperar hasta tener sed. Hay que
beber un mínimo de dos litros diarios para mantener el organismo
limpio y bien hidratado.
Descanse
bien: procure dormir entre seis y ocho horas cada día y
en una posición equilibrada: boca arriba con una pequeña almohada
o de lado con una almohada ancha. Nunca duerma boca abajo.
Hacer
ejercicio físico: aparte de los ejercicios mandados por
el médico, es necesario hacer algún otro tipo de ejercicio que oxigene
los tejidos y las células del organismo - natación, caminar, bicicleta,
patinaje sobre ruedas, ...
Ser
optimista: el pesimismo provoca un desequilibrio mental
y un aumento de la acidez del organismo. Es conveniente practicar
alguna técnica de relajación de la mente.
Seguir
con el cuidado quiropráctico:
no se debe confundir alivio con curación. Siga el plan de visitas recomendado
para prevenir recaídas. Usted ya ha hecho una inversión en su salud,
no la deje perder. |